El agua

Aprendamos a cuidar el agua

El agua está en todos lados y la utilizamos todos los días: cuando limpiamos, cuando comemos, cuando nos lavamos las manos o nos bañamos.

No podríamos pensar a nuestro planeta sin agua: gracias a ella hay vida.

Aprendamos a cuidar el agua

Ciclo del agua

El agua recorre un camino natural con el fin de conservarse en nuestro planeta, y al mismo tiempo, mantiene la vida de los que lo habitamos. A este camino lo llamamos “Ciclo del agua” y consta de la siguientes fases:

  • El calor del sol evapora el agua de los lagos, ríos y océanos del planeta.
  • El agua se va a la atmósfera y ahí se condensa, es decir, se convierte en las nubes que vemos en el cielo.
  • Cuando esas nubes chocan con corrientes de aire frío, el agua que contienen se precipita en forma de lluvia.
Ciclo del agua

La contaminación

El agua debe cuidarse tanto en su cantidad como en su calidad, evitando desperdiciarla y contaminarla. Algunos de los factores que pueden contaminarla son:

    • El uso de detergentes, agroquímicos, blanqueadores y la eliminación directa (por desagüe) de estos líquidos en ríos y lagos.
    • El desprendimiento de sustancias tóxicas provenientes de la actividad minera, industrial y agropecuaria, o incluso de la actividad volcánica.
    • El descarte de basura doméstica y otros desperdicios en ríos y lagunas.
    • La eliminación de excretas de personas y animales.

La contaminación del agua tiene muchos efectos negativos:

      • Daña y vuelve inutilizable el agua de ríos y lagos, pudiendo matar a los peces que allí habitan.
      • Empobrece el suelo perjudicando el buen desarrollo de la agricultura.
      • Si se consume, puede producir enfermedades como cólera, hepatitis, algunas parasitosis y ciertos tipos de diarrea, entre otras.
      • Los animales, al igual que las personas que entran en contacto con agua contaminada, pueden enfermar y morir.
Contaminación

¿Cómo podemos cuidar este recurso?

Algunas cosas que podemos hacer desde nuestra casa son muy simples y ayudan mucho, por ejemplo:

  • No tirar basura por el desagüe de las piletas.
  • Tirar sólo papel higiénico en el inodoro y poner un cesto de basura para otros residuos.
  • La basura arrojada en estos lugares puede tapar el desagüe, pero además puede perjudicar a los peces de los ríos que reciben esa misma agua.
Cuidar el recurso

También hay muchas maneras de ahorrar agua, por ejemplo:

  • Regar las plantas al atardecer o a la noche, ya que cuando el sol está alto, el calor evapora muy rápido el agua, desperdiciando este recurso y haciendo que las plantas se marchiten. Además, es importante hacerlo con una regadera o balde en vez de con una manguera. De esta forma, se puede ahorrar hasta 60 litros por hora.
  • Remojar los platos, enjabonarlos y luego enjuagarlos, sin tener la canilla abierta. Si al lavar los platos se deja la canilla abierta todo el tiempo, se pueden desperdiciar hasta 120 litros cada vez.
  • Lavar las verduras poniendo un tapón en la pileta. Llenala con agua y echale un chorrito de vinagre, y lavá de una sola vez todo lo que vas a consumir. Al finalizar, dale un último enjuague a las verduras y colocalas en un recipiente limpio y seco.
  • Utilizar el lavarropas sólo con cargas completas. Si vas a lavar tu ropa, reuní todas las prendas que puedas para desperdiciar menos agua. Si lavás la ropa a mano, mojala, cerrá la canilla y luego enjabonala. Utilizá las manos o un cepillo para sacar la suciedad. Abrí de nuevo la canilla sólo al momento de enjuagar.
  • Controlar que las canillas estén bien cerradas. Haciendo esto podemos ahorrar hasta 65 litros de agua al día para quienes lo necesitan. Al estar goteando, cada canilla pierde casi 1900 litros de agua por mes, lo suficiente para bañarnos unas 100 veces.
  • Decirle a nuestros papás que laven el auto con un balde. Utilizando un balde en vez de una manguera podemos ahorrar 500 litros de agua por hora.
  • Cerrar la canilla mientras nos lavamos los dientes. Haciendo esto podemos ahorrar alrededor de 30 litros de agua por día.
Ahorrar agua

El agua en Rosario

En Rosario, el agua que tomás de la canilla es segura y viene desde muy cerca de tu casa, del río Paraná. Desde que el agua es tomada del río hasta que llega a tu casa, Aguas Santafesinas realiza numerosos análisis químicos y procesos para asegurar que sea de buena calidad. Por eso se puede tomar directamente, sin hervir ni filtrar. Este agua tarda sólo cuatro horas en llegar a tu casa, mientras que el agua comercial permanece semanas y hasta meses en un mismo envase. Por otra parte, 1 litro de agua envasada cuesta más que 1.000 litros de agua potable. Además, el agua comercial envasada genera residuos sólidos: sus propios envases. En el mundo se producen 3 millones de botellas plásticas que terminan contaminando el medioambiente.

Para estar seguros de conservar la calidad con que Aguas Santafesinas lleva el agua hasta tu casa, recordá que hay que limpiar el tanque o cisterna al menos una vez al año.

Sin embargo, para muchas personas en el mundo es difícil consumir agua segura. Hay muchos niños que deben caminar largas horas para conseguir una canilla de la que salga agua limpia bebible. Llenan un balde y deben volver a caminar hasta llegar a su casa con un poco de agua potable. Es por eso que tenemos que cuidarla ¡y mucho!

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